Tras una alimentación basada en lactancia, nuestros bebés entran en una fase donde su paladar empieza a desarrollarse. Para su buen crecimiento es importante conocer qué alimentos deben consumir nuestros bebés según su edad.

Si alguien sabe cuándo y cómo va a ser mejor empezar a dar cada tipo de alimentos al bebé, es el pediatra. Seguir las recomendaciones del especialista siempre es importante, por eso hemos recogido los consejos más comunes de los expertos.

A lo largo del primer año, el aparato digestivo está en proceso de maduración, a la par que aprende a salivar y digerir nuevos alimentos. A partir de su segundo año de vida, su sistema va aceptando muchos más alimentos y tienen los dientes de leche casi al completo.

Hasta los 6 meses

Ya sea la leche materna o adaptada, este alimento es el correcto y único para los primeros meses de un bebé. Varían mucho las opiniones sobre si es mejor empezar a incorporar alimentos a partir de los cuatro meses o de los seis. Según la OMS no se debe antes de ese período.

Muchos expertos recomiendan incluir la carne tempranamente ya que contiene bastante hierro y esto es beneficioso, sobre todo para los niños que han sido amamantados. Las mejores carnes para empezar suelen ser las blancas y menos grasosas como el pollo o el pavo, posteriormente ir añadiendo la ternera o el cerdo.

A partir de los 6 meses

Nuestro bebé está creciendo y va a necesitar más energía y nutrientes de los que aportan la leche materna. Además, en esta edad en la que empiezan a crecer los primeros dientes va a ser todo novedoso para ellos, por lo que limitar la alimentación a papillas ligeras es un error de lo más común. Aprender a masticar es crucial y nos evitará algunos problemas dentales como la mal posición de los dientes.

Durante este período de meses, se pueden incluir comidas con arroz, pasta u otros tipos de cereales. Las frutas y hortalizas ya pueden formar parte de su dieta, al igual que los huevos, el pescado y las legumbres, correctamente cocidos y triturados.

De los 9 a los 12 meses

Nuestro bebé ya no va a querer solo llevarse cosas a la boca, sino que va a descubrir que tiene manos y que puede usarlas para comer. Por supuesto que es menos sucio y más rápido darles nosotros de comer, pero es fundamental para su crecimiento aprender a utilizar las herramientas correctas.

Durante esta etapa, se puede incluir el yogur natural o queso fresco, aunque no es recomendable que sean azucarados

A partir de los 12 meses

Una vez nuestro bebé haya cumplido el año, podrá tomar productos lácteos hechos con leche de vaca entera. También, en cuanto a las verduras, podemos incluir verduras conocidas como “de hoja verde”, por ejemplo, la acelga o la espinaca u otras como la col o la alcachofa.

A partir de los tres años

Con esta edad, los niños ya han aprendido a comer prácticamente de todo llevando una dieta sana y equilibrada. A partir de este momento es cuando se puede añadir a su dieta alimentos más sólidos y enteros que hasta el momento no podían por riesgo de atragantamiento, es decir, frutos secos, palomitas, etc.

A continuación os dejamos una tabla creada por la Generalitat de Catalunya explicando de manera muy visual la incorporación de los alimentos según la edad, junto a un informe sobre la alimentación en la primera infancia.

 

Calendario de incorporación de alimentos

Algunos consejos extra sobre los alimentos que pueden consumir

  • Por mucho que los zumos sean una buena opción para salir del paso, no es recomendable si no son naturales ya que contienen muchos azúcares (incluso los que supuestamente no lo llevan añadido).
  • Cuanto más tarde empecemos a darles alimentos industriales mejor, estos contienen un alto nivel de conservantes, edulcorantes y colorantes que afectan a nuestros hijos.
  • No es recomendable dar al menos durante el primer año productos de charcutería a nuestros hijos. Hay algunos como el jamón serrano o el cocido, que se pueden añadir debido a su alto contenido proteico y su cantidad de grasa considerada saludable.
  • La patata y el boniato son fuentes importantes de hidratos que pueden sustituir al arroz y la pasta.
  • Podemos dar preferencia a las harinas integrales para añadirlas a los purés y comidas iniciales.
  • Aunque muchas veces las frutas no sepan tan dulces como nos gustaría, no deberíamos añadirles miel o azúcar a estas.

El proceso de empezar a comer va a ser largo y quizá algo tedioso, pero siempre vamos a querer lo mejor para nuestros niños, desde la comida hasta la trona. ¿Cómo han sido vuestras experiencias? ¿Cuál es el alimento favorito de vuestros bebés?

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