Durante el verano es habitual el goteo constante de noticias sobre niños en la piscina que se han ahogado. Los datos son demoledores: alrededor de 5000 menores de edad fallecen en Europa al año en piscinas. La alegría y diversión con las que vemos a nuestros hijos dentro de ellas nos hace olvidar lo peligrosas que son si no se siguen unas pautas de seguridad básicas. En este artículo os vamos a recordar las 5 aspectos básicos que debes tener siempre presentes cuando los más pequeños estén en las piscinas.

1- No dejes de prestar atención ni un sólo segundo habiendo niños en la piscina

Se han dado casos de padres que vigilaban a sus niños en la piscina, se han ido un momento a la cocina a por un refresco y al volver su hijo ya se había ahogado. La vigilancia ha de ser constante. Hay que tener en cuenta que un niño puede ahogarse en un minuto. Incluso si es más pequeño puede que menos.

Aunque sepan nadar, en cualquier momento el pequeño puede sufrir cualquier calambre, o simplemente quedarse sin fuerzas y hundirse. Si hay varios niños el peligro se multiplica ya que es habitual que empiecen a jugar a hacerse ahogadillas o a ver quién aguanta más bajo el agua. Intenta reconducir estos juegos hacia otros menos peligrosos.

Recuerda esta norma básica: el 100% del tiempo los niños han de estar vigilados por un adulto.

2- Cuidado a cómo se tiran de cabeza

niños-en-la-piscina-splashHay que tener cuidado a cómo y desde dónde se tiran los niños de cabeza a la piscina. Siempre tiene que ser desde el bordillo y en la zona más profunda de la piscina. Son indicaciones básicas que nos parecen obvias pero que no lo son tanto para los niños. Sobre todo cuando se juntan varios y empiezan a competir para ver quién se tira desde más lejos o quién hace la pirueta más arriesgada.

No permitas bajo ningún concepto que se intenten lanzar desde sitios como árboles o incluso balcones.

3- Los resbalones en el borde de la piscina son muy peligrosos

Los bordillos de la piscina habitualmente suelen ser de cemento o materiales de dureza similar. En los aledaños a los bordes suelen haber baldosas u otro tipo de materiales que resbalan si están mojados. Recuérdales constantemente que no corran en esa zona ya que un golpe contra el bordillo puede ser muy peligroso.

4- Hay que recoger los juguetes después del baño

Una vez los niños hayan acabado su baño hay que recoger todos los juguetes del agua. De no hacerlo, tiempo después, incluso horas o días más tarde, podemos tener problemas con un niño que intente recogerlos por su cuenta. Éste puede caer al agua por accidente sin haber ningún adulto cerca con el consiguiente riesgo que supone.

5- Si sucede un problema ten claro como actuar

Si por cualquier motivo finalmente se ha ahogado un niño tenemos que actuar. Primero sácalo del agua y una vez fuera ponlo boca arriba. Si el niño no reacciona habría que aplicar los protocolos de reanimación. A continuación te enlazamos un vídeo del canal de Youtube del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona en el que explican cómo realizar esta maniobra en menores.

¡Disfruta del verano con tus hijos en la piscina con seguridad!

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Vicente Trilles

Ingeniero Informático con interesantes incursiones en el mundo del periodismo.